ORACIÓN DE LA TARDE

Martes 1 de septiembre de 2026 - de la feria



Hermanos: Llegados al fin de esta jornada que Dios nos ha concedido, reconozcamos el paso de Dios por nuestra vida.

(Momento de silencio).

Tú que has sido enviado a sanar los corazones afligidos: Señor, ten piedad.
Señor, ten piedad.

Tú que has venido a llamar a los pecadores: Cristo, ten piedad.
Cristo, ten piedad.

Tú que estás sentado a la derecha del Padre para interceder por nosotros: Señor, ten piedad.
Señor, ten piedad.

Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
Amén.



KYRIE ELEISON

Kyrie Eleison


SALMO 142, 1-11

Ant.: No me escondas tu rostro, ya que confío en ti.

Señor, escucha mi oración,
tú que eres fiel, atiende a mi súplica;
tú que eres justo, escúchame.
No llames a juicio a tu servidor,
porque ningún viviente es justo en tu presencia.

El enemigo me persigue a muerte,
aplasta mi vida contra el suelo;
me confina a las tinieblas
como a los muertos de hace tiempo. Mi aliento se extingue,
se me hiela el corazón en el pecho.

Me acuerdo de los tiempos pasados,
medito todas tus acciones
y considero las obras de tus manos.
Extiendo mis manos hacia ti:
mi alma tiene sed de ti, como tierra reseca.

¡Respóndeme enseguida, Señor,
porque estoy sin aliento!
No me ocultes tu rostro,
para que no sea como los que bajan a la fosa.
Hazme sentir tu amor por la mañana,
porque confío en ti.
Indícame el camino que debo seguir,
porque a ti levanto mi alma.

Líbrame, Señor, de mis enemigos,
porque me refugio en ti.
Enséñame a hacer tu voluntad,
porque tú eres mi Dios.
Que tu espíritu bueno
me guíe por una tierra llana.

Por tu nombre, Señor, consérvame vivo;
por tu justicia, sácame de la angustia.
Por tu amor, aniquila a mis enemigos
y destruye a todos mis adversarios,
porque yo soy tu servidor.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.


EVANGELIO:

Evangelio según San Lucas (4,31-37).

Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y enseñaba los sábados.
Y todos estaban asombrados de su enseñanza, porque hablaba con autoridad.
En la sinagoga había un hombre que estaba poseído por el espíritu de un demonio impuro; y comenzó a gritar con fuerza;
"¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido para acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios".
Pero Jesús lo increpó, diciendo: "Cállate y sal de este hombre". El demonio salió de él, arrojándolo al suelo en medio de todos, sin hacerle ningún daño.
El temor se apoderó de todos, y se decían unos a otros: "¿Qué tiene su palabra? ¡Manda con autoridad y poder a los espíritus impuros, y ellos salen!".
Y su fama se extendía por todas partes en aquella región.



NADA TE TURBE (INSTRUMENTAL)

CANTICO DE SIMEON

Sálvanos, Señor despiertos
protégenos dormidos
para velar junto a Cristo
y descansar en su paz.

Ahora según tu promesa
vas a dejar a tu siervo ir en paz
porque mis ojos han visto
a tu Salvador.

A quien Señor presentaste
ante todas las naciones
para alumbrar al mundo
y gloria de Israel.

Gloria al Padre y al Hijo
gloria al Espíritu Santo
en un principio ahora y siempre
por los siglos Amén.



ORACIÓN

Ilumina, Señor, nuestra noche y concédenos un descanso tranquilo; que mañana nos levantemos en tu nombre y podamos contemplar, con salud y gozo, el clarear del nuevo día. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.