ORACIÓN DE LA TARDE
Sábado 31 De Octubre De 2026 - de la feria
QUÉ BIEN SE ESTÁ AQUÍ (ATHENAS - JON CARLO)
Qué bien se está aquí
En tu presencia
Glorioso por siempre, Señor
Qué bien se está aquí
A tu lado
Sintiendo tu paz y tu amor
Cuán hermoso eres, Señor
Tu no tienes comparación
Quiero permanecer
Por siempre en tu amor.
Qué bien se está aquí
En tu presencia
Glorioso por siempre Señor
Qué bien se está aquí
A tu lado
Sintiendo tu paz y tu amor
Con todo,
Mi corazón
Te adoro, Señor
Cuán hermoso eres, Señor
Tu no tienes comparación
Quiero permanecer
Por siempre en tu amor
Con todo
Mi corazón
Te alabo, Señor
Cuán hermoso eres, Señor
Tu no tienes comparación
Quiero permanecer
Por siempre en tu amor
Qué bien se está aquí,
en tu presencia...
Revisión de la Jornada. Reconocemos el paso de Dios por nuestra vida.
Habiendo llegado al final de esta jornada que el Señor nos ha concedido, es tiempo de mirar el paso de Dios por nuestra vida.
- Doy gracias a Dios por el día, las personas, los encuentros, las noticias.
- Pido la luz del Espíritu para comprender mejor su presencia y su acción en nuestras vidas durante esta jornada concreta.
- Reflexiono sobre la acción de Dios en mi vida durante esta jornada, lo que nos ha sucedido, de qué manera ha estado llamándome.
- Recozco que, de algún modo, mi respuesta a la acción de Dios en mi vida no ha sido adecuada por falta de generosidad, y acudo al Padre como el hijo pródigo, abriendo el corazón a su amor pidiéndole perdón.
- Porque me sé amado por Dios miro el día de mañana con esperanza, con una disposición renovada.
SALMO 4
Ant.: Ten piedad de mí, Señor, y escucha mi oración.
Escúchame cuando te invoco, Dios, defensor mío;
tú que en el aprieto me diste anchura,
ten piedad de mí y escucha mi oración.
Y vosotros, ¿hasta cuándo ultrajaréis mi honor,
amaréis la falsedad y buscaréis el engaño?
Sabedlo: el Señor hizo milagros en mi favor,
y el Señor me escuchará cuando lo invoque.
Temblad y no pequéis,
reflexionad en el silencio de vuestro lecho;
ofreced sacrificios legítimos
y confiad en el Señor.
Hay muchos que dicen: "¿Quién nos hará ver la dicha,
si la luz de tu rostro ha huido de nosotros?"
Pero tú, Señor, has puesto en mi corazón más alegría
que si abundara en trigo y en vino.
En paz me acuesto y en seguida me duermo,
porque tú sólo, Señor, me haces vivir tranquilo.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
EVANGELIO:
Evangelio según San Lucas (14,1.7-11).
Un sábado, Jesús entró a comer en casa de uno de los principales fariseos. Ellos lo observaban atentamente.
Y al notar cómo los invitados buscaban los primeros puestos, les dijo esta parábola:
"Si te invitan a un banquete de bodas, no te coloques en el primer lugar, porque puede suceder que haya sido invitada otra persona más importante que tú,
y cuando llegue el que los invitó a los dos, tenga que decirte: 'Déjale el sitio', y así, lleno de vergüenza, tengas que ponerte en el último lugar.
Al contrario, cuando te inviten, ve a colocarte en el último sitio, de manera que cuando llegue el que te invitó, te diga: 'Amigo, acércate más', y así quedarás bien delante de todos los invitados.
Porque todo el que ensalza será humillado, y el que se humilla será ensalzado".
ORACIÓN
Guárdanos, Señor, durante esta noche y haz que mañana, ya al clarear el nuevo día, la celebración del domingo nos llene con la alegría de la resurrección de tu Hijo. Que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.
CANTO DE CIERRE
ALMA REDEMPTORIS MATER (GREGORIANO)
Alma Redemptoris Mater, quæ pervia cæli
Porta manes, et stella maris, succurre cadenti,
Surgere qui curat, populo: tu quæ genuisti,
Natura mirante, tuum sanctum Genitorem
Virgo prius ac posterius, Gabrielis ab ore
Sumens illud Ave, peccatorum miserere.